Prevención de Patologías Obstétricas

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En algunos embarazos, la salud e incluso la vida del feto o de la madre corren altos riesgos. Estos son evitables y tratables con una oportuna atención médica. Sepa cuáles son las enfermedades y principales riesgos en el embarazo, así como el rol clave de la prevención y el control prenatal.

Tanto la mujer que se embaraza y la vida que gesta en su útero están expuestas a eventuales enfermedades y hasta la muerte de alguno de ellos, en el peor de los casos. El riesgo obstétrico es tan natural –aunque evitable y tratable- como la maravillosa experiencia de concebir un hijo.

En el caso de una mujer sana y que desarrolla un embarazo normal el riesgo es bajo. Aún así una de cada diez futuras mamás o su feto presentan alguna enfermedad previa o durante el embarazo, condición que la medicina materno-fetal denomina “alto riesgo obstétrico”.

Sin duda el peor escenario ante esta realidad es la muerte del niño, ya sea durante la gestación o al nacer. Este riesgo extremo significa la muerte de 8 de cada mil fetos o recién nacidos durante el periodo perinatal, que va desde el sexto mes de embarazo hasta el primer mes de vida.

Principales riesgos para el feto

En el caso del niño en gestación los principales riesgos de mortalidad son:

  • El parto prematuro, que se considera a los niños que nacen antes de las 37 semanas de embarazo. Uno parto normal ocurre a las 40 semanas de embarazo.
  • La restricción de crecimiento del feto, el niño en gestación deja de crecer por problemas de la placenta.
  • Malformaciones congénitas, como las cardiacas o del sistema nervioso central.

Si bien la gran mayoría de los niños sobrevive a estos riesgos obstétricos, un número importante de ellos sufrirá de enfermedades a lo largo de su vida. Alteraciones en el desarrollo neurológico, daños visuales o problemas para hablar o caminar son propias de niños prematuros. Enfermedades cardiovasculares, como diabetes o hipertensión, tendrán en su vida adulta aquellos niños que sufrieron restricción de crecimiento durante su gestación.

Aunque para la familia la espera de gemelos o trillizos es una bendición, también es cierto que los embarazos múltiples son de alto riesgo. Sobre todo son altamente riesgosos los casos de siameses, más aún si los mellizos unidos comparten órganos vitales. La contaminación ambiental y altos niveles de estrés también pueden ser factores de riesgo para una embarazada y su niño en gestación. A pesar de que no se ha comprobado la relación directa entre polución y alto riesgo obstétrico, de todas maneras es recomendable que las embarazadas procuren ambientes libres de contaminación y eviten situaciones de estrés que pudieran afectar su embarazo.

La mujer embarazada también puede presentar enfermedades que la exponen a morir, aunque en un porcentaje mucho más bajo que el del feto. Sin embargo, es más frecuente que en las futuras mamás se agraven enfermedades previas al embarazo, como diabetes, o que también surjan patologías propias del periodo de gestación, como la hipertensión inducida por el embarazo que es la principal causa de muerte materna.

Importancia de la prevención y el control prenatal

“En los embarazos de alto riesgo la medida más oportuna es el control prenatal. Si la embarazada se controla bien, el riesgo de enfermedad o muerte para ella y el feto disminuye”. El especialista aconseja un control mensual hasta el cuarto mes de embarazo, luego controles cada tres semanas, cada quince días y un control semanal en el último mes de gestación. Los controles oportunos son vitales para la salud de la madre y del feto.

Prevención, control prenatal estricto y uso de medicamentos sólo en casos justificados son elementos claves para el bienestar de la futura madre y el hijo que espera.


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